
El Rastro de Xaló
Cada sábado se monta el conocido Rastro de Xaló, que llega a tener unos 600 metros de largo. Muchas casas españolas se venden con todo el ajuar de toda la vida dentro, y cuando esas casas se modernizan, buena parte acaba en mercados como este. Entre tanta cosa hay auténticos hallazgos.
Con los años se han sumado varios artesanos que venden joyería, juguetes, arte y más, todo hecho a mano.
Se puede aparcar en varios aparcamientos al principio y al final del mercado, por 2 €. Evita aparcar en el pueblo, para no molestar a los vecinos.
A lo largo del mercado hay varios sitios para desayunar o comer, y no te pierdas el Mercat de la Terra, el mercado de productores un poco más allá.
A las niñas no hay quien las saque de la mesa grande de colgantes, más o menos a mitad de recorrido. Siempre van a buscar ese colgante que todavía no tienen, y meter las manos entre el montón es una sensación irresistible.